Fritz Wunderlich - Una leyenda viva.

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Abendrot
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Re: Fritz Wunderlich - Una leyenda viva.

Mensaje sin leerpor Abendrot » 25-10-2009 14:19

IV – La etapa en Munich – El contrato con EMI

Los años en Munich fueron muy importantes en su carrera, aunque sigue trabajando en algunas ofertas para Stuttgart. En la ciudad alemana, no sólo logró captar la atención del público, además participó en papeles y producciones que le servirían de aprendizaje. El crítico Karl Löbl lo comenta: “Wunderlich nos dio a los espectadores de entonces, el sentimiento de que era un cantante de una nueva generación, pero esta generación no quiere deshacerse de lo antiguo sino llenarlo de una vida nueva y fresca”.
Junto a su amigo Hermann Prey, forman una pareja casi perfecta que embelesa al público alemán. La producción del teatro de Munich del “Barbero de Sevilla” de Rossini del año 1959, cantada en alemán, supone uno de sus gratificantes éxitos juntos. Grabada en soporte audiovisual, es una de las pocas óperas completas de Wunderlich que se conservan.



Prey comentaba que se sentían muy bien juntos, que se compenetraban y existía una buena química entre ellos, Wunderlich daba consejos vocales a Hermann que le sirvieron más tarde y Prey, a cambio, le recomendaba cómo debía moverse por el escenario y otros ejercicios de interpretación actoral.
Sobre esta faceta del tenor alemán vamos a detenernos.
Dice Brigitte Fassbaender, compañera suya en Munich y extraordinaria mezzo alemana, que en aquel tiempo no existía tanta exigencia en que un cantante supiera actuar y comportarse en la escena como un actor del mismo modo que se requiere en la actualidad, bastaba con poseer una voz idónea.
En esta representación en vivo de la televisión ORF de febrero de 1963, podemos ver actuar a Wunderlich como el Maestro Lamberto en la ópera cómica “Il maestro di música” de Giovanni Battista Pergolesi, cómo no cantada en alemán.



Podemos observar que tenía dotes para la actuación, para la comicidad y de una manera bastante convincente; como comenta Karl Löbl: “Era tan natural, que simplemente no reparábamos en ello”.
Aunque en la ópera naturalmente se necesitan cantantes que sepan transmitir al público los personajes que representan, también es necesario y muy importante que la voz tenga la suficiente personalidad para emitir de manera convincente las particularidades y los afectos de esos personajes.
En este otro ejemplo tenemos una versión de esto mismo.
Pues veremos a un cantante totalmente inmóvil, que no actúa de ninguna manera mediante los gestos de su cuerpo o de su rostro, que apenas va a transmitir nada que no sea por su propia voz. Este pasaje del "Eugenio Oneguin" de Tchaikovsky, con ese fondo de árboles invernales, toscos y fríos y Lensky tocado con una levita, totalmente quieto y sin embargo, es capaz de comunicar esa tristeza, el recuerdo de otros tiempos y su deseo por Olga, antes de batirse en duelo con Oneguin.



¿Dónde está el actor?, ¿dónde el cantante?...

Por estas fechas, establece un contrato con Emi, que le vincula hasta 1964. Emi, ya tenía en el punto de mira al tenor Nicolai Gedda, que había firmado en exclusiva un contrato para abordar un extenso repertorio de tenor lírico. Naturalmente ni a la compañía ni a los dos tenores, que por otro lado se profesaban mutuo respeto, les interesaba compartir los mismos papeles. Wunderlich fue requerido para un determinado repertorio alemán y el tenor sueco se haría cargo de un extenso y abusivo cartel de protagonistas que, posiblemente, entran a formar parte de algún record Guinnes.
Para Emi-Electrola graba algunas óperas “Der Wildschütz” de Albert Lortzing, “La novia vendida” de Bedrich Smetana con Pilar Lorengar y Rudolf Kempe, un pequeño papel (Walter) en “Tannhaüser” de Richard Wagner… Así como “highlights” (o selecciones) de óperas de Puccini entre otros y multitud de arias de ópera y opereta en un batiburrillo que combina desde Verdi, Puccini, Flotow, Massenet y un larguísimo etcétera en las que no faltan las canciones de corte más popular, casi todo ello en su lengua alemana.
Escuchemos algunas propuestas:

Su mejor Wagner, El Timonel de “El Holandés Errante”
20-“Mit Gewitter Und Sturm” – El Holandés Errante – R. Wagner
Staatkapelle de Berlín – Franz Konwitschny, dir.
Febrero, 1960



21-“Armer Narr” – La novia vendida – Bedrich Smetana
Bamberger Symphoniker – Rudolf Kempe, dir.
Entre Mayo y Octubre de 1962



22-“Ach, so fromm” – Martha – Friedrich von Flotow
Orquesta Sinfónica de Berlín – Berislav Klobucar, dir.
Junio, 1960



23-“Eure Tochter!” – Las alegres comadres de Windsor – Otto Nicolai
Kieth Engen, bajo (Reich)
Orquesta de la Ópera del estado Bávaro – Robert Heger, dir.
Marzo 1963



Hasta aquí, alguna selección de lo más destacado y del repertorio idóneo de Wunderlich, más tarde hablaremos de sus Traviatas, Puccini y demás.
Porque, sin duda alguna, el disco más laureado y que mejores críticas de su paso en Emi, fue “La canción de la tierra” de Gustav Mahler con Klemperer. Una de las joyas del catálogo de la gran casa discográfica y de Fritz Wunderlich, desde luego.
Una grabación de la que se han dicho tantas cosas, que es imposible reunirlas todas.
Las sesiones de la grabación resultaron caóticas, en gran parte por el capricho de Walter Legge, que disolvió la Orquesta Philharmonía de Londres por motivo de su dimisión y rencor hacia Emi y su consejo de administración. Las primeras sesiones se efectuaron el 19 y 22 de febrero de 1964 en el Kingsway Hall de Londres, en las que participa Christa Ludwig a las que siguieron las del 7 y 8 de Noviembre de aquel mismo año –en marzo la orquesta estaba disuelta, aunque podía utilizar su nombre-. Tras la ruptura oficial de la orquesta, Klemperer animó a los músicos a continuar con su trabajo y pasaron a llamarse por obligación New Philharmonía, pero tuvieron que pasar más de 20 meses para que, con este nombre, pudieran retomar y grabar las sesiones restantes, esto se realizó el 6 y 9 de Julio de 1966 con Ludwig en el Estudio n.1. Nunca coincidieron los dos cantantes y el disco finalmente vio la luz en 1967 con un éxito que le valió numerosos premios.
En la voz de Wunderlich, que suena por encima de la orquesta gracias a la técnica que Legge imponía en sus grabaciones “perfectas”, es realmente decidida y heroica, tal como es la interpretación de Klemperer.

24-1-“Canción báquica por la miseria de la tierra” – La canción de la Tierra- G. Mahler
Orquesta Philharmonia – Otto Klemperer, dir.
Noviembre, 1964



En este ejemplo de la inicial “Canción báquica por la miseria de la tierra” vemos la acentuación de Wunderlich en ciertos pasajes en contraposición con el uso que hace de ellas Julius Patzak en la gran grabación de ésta página con Bruno Walter y la Filarmónica de Viena de 1952.
Tengamos en cuenta que el sonido es bien distinto.

La letra es:
Schon winkt der Wein im goldnen Pokale,
Doch trinkt noch nicht,
erst sing ich euch ein Lied!
Das Lied vom Kummer
soll auflachend in die Seele euch klingen.
Wenn der Kummer naht,
liegen wüst die Gärten der Seele,
Welkt hin und stirbt die Freude, der Gesang
Dunkel ist das Leben, ist der Tod.


Su traducción:
Ya refulge el vino en las copas de oro,
pero no bebáis aún. ¡Tengo que
entonar una canción!
El canto de la aflicción,
que entre risas resonará en vuestras
almas.
Cuando la aflicción se acerca,
Se marchitan los jardines del alma,
se ahogan y mueren la alegría y el
canto.
Sombría es la vida, también lo es la
muerte.

24-Das lied – Wunderlich

25-Das lied – Patzak

Observamos como en las palabras “klingen” o “Tod” (marcadas en negrita) Wunderlich las cierra firmemente, mientras en Patzak hay una finalización más decreciente, como de pena, acorde con la interpretación de Walter más delicado y lírico que su colega.
En ambos casos, se producen interpretaciones de gran empeño y eso que no hablamos de sus parejas en donde Christa Ludwig, siempre segura, borda una realización de lo más expresiva y a la vez profunda.

Wunderlich grabó otras “Das Lied von der Erde” con Joseph Keilberth y Joseph Krips (no llevada al disco) en 1964, teniendo de compañero a Dietrich Fischer-Dieskau y con Hans Schmidt-Isserstedt en 1965 y la inigualable contralto Nan Merriman.
Existe una Octava sinfonía de Mahler con Joseph Keilberth y la Sinfónica de Viena de 1960 no llevada al compacto.
Escuchemos algún fragmento.

26-“De la juventud” – La canción de la Tierra – Gustav Mahler
Bamberger Symphoniker – Joseph Keilberth, dir.
Abril, 1964



27-“El borracho en primavera” - La canción de la Tierra – Gustav Mahler
Orquesta NDR de Hamburgo - Hans Schmidt-Isserstedt, dir.
Abril, 1965


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Re: Fritz Wunderlich - Una leyenda viva.

Mensaje sin leerpor Abendrot » 08-11-2009 20:28

VIII- Una leyenda viva.

Septiembre de 1966, es la fecha para la inauguración del nuevo Metropólitan Opera de Nueva York, que pasa de su viejo edificio en la calle 39 a un nuevo emplazamiento en el Linconl Center. El empresario Rudolf Bing, quiere a los mejores cantantes para la temporada inaugural, el estreno se realiza con la ópera “Antonio y Cleopatra” de Samuel Barber el 16 de septiembre.
Wunderlich es requerido para una función del “Don Giovanni” mozartiano que se celebrará a primeros de octubre, es su gran salto al más grande teatro de ópera jamás construido y uno de los más importantes del mundo. El reto es de gran magnitud en su carrera; sería la confirmación de su conocidísima fama en Europa.
Ya antes había hecho “las Américas” en el año 1961 con tres producciones para el Teatro Colón de Buenos Aires en Argentina, “El rapto del Serrallo” de Mozart en septiembre de 1961 y dos óperas de Richard Strauss: “El caballero de la rosa” de octubre de 1961 y “La mujer silenciosa” de septiembre que no han sido llevadas a soporte compacto.
Escuchemos este rapto.
66-“Wenn der Freude Tränen flieben” – El rapto del serrallo” - W. A. Mozart
Orquesta del teatro Colón de Buenos Aires – Heinz Wallberg, dir.
Septiembre, 1961




Wunderlich está preocupado. Se ha barajado la posibilidad de que ese motivo de preocupación sea la misma sala del Metropolitan que dadas sus gigantescas proporciones, necesita de voces muy potentes. Esto es francamente poco creíble, principalmente porque Wunderlich poseía suficientes medios para impactar con su voz a pesar de la magnitud de la sala y además se sabía que el moderno teatro, que estaba construido con las más innovadoras técnicas del momento, poseía una red de micrófonos que amplificaban el sonido a toda la gran sala.
Quizá el motivo de aquella preocupación fuera su alejamiento de la familia, la irrupción seria y totalmente determinante en una nueva escena junto a los grandes de la lírica de aquel tiempo.
Estamos hablando de alguien que estaba totalmente consagrado en cierto repertorio de tenor lírico, un cantante en franca progresión que estaba llamado a ser un Caruso de los nuevos tiempos. No es descabellado recapacitar en ello. Pensemos en el repertorio que había cantado hasta entonces, en la juventud del artista y en la repercusión que el Met tenía para el mundo de la ópera. Eva Wunderlich, su mujer, afirma en una entrevista que Fritz tenía dudas porque aquel contrato y su viaje le darían fama pero no le reportaría nada artísticamente hablando,
“-Todos los cantantes americanos vienen a aprender a Alemania”.
Cómo hubiese sido aquel Don Ottavio, no lo sabremos; nos acercamos al personaje con esta grabación.
67-“Amici miei – Il mio tesoro” – Don Giovanni – W. A. Mozart
Filarmónica de Munich – Fritz Rieger, dir.
Diciembre, 1963



Antes de aquel viaje, antes de su consagración definitiva en tierras americanas, Wunderlich viajó a Edimburgo para un recital de lied en el festival de aquella localidad escocesa. Era el 4 de septiembre, casi dos semanas antes de su fatal accidente.
Mucho se ha hablado de aquella última aparición en público, su último concierto.
La atmósfera que envolvía aquella cita, con tan sólo cien personas -entre las que se encontraban algunos amigos de sus años en Stuttgart- presenciando el evento en el Queen’s Hall, fue tomada como premonitoria. La melancolía, el canto disciplinado pero a la vez sentido, desde el alma y en un momento dulce de su carrera, casi como si se despidiera no solamente de aquella vieja Europa, si no del resto.
Hubert Giesen, su pianista le comentó “-Fritz has cantado maravillosamente y hemos estado muy compenetrados. Has alcanzado la perfección, no sé qué más puedo decir”.
Su mujer, que le acompañó a Escocia, recuerda aquella atmósfera, aquel aura que le envolvía; él le comentó que se había sentido muy bien cantando, que lo había dado todo y se sentía satisfecho. Eva Wunderlich dijo: “-En aquel momento estaba a otro nivel, en otro mundo… Había llegado a casa.”
Otros compañeros relataban que era como si él supiera que no había tiempo para más.
68-“Im wunderschönen Monat Mai” (Dichterliebe Op.48) – Robert Schumann
Hubert Giesen, piano
Edimburgo, Septiembre 1966



Las cintas de las grabaciones del concierto pertenecían a la colección del "Centro de Investigación de Interpretación Musical (MPRC) del Barbican Center, pero se grabaron otras de la BBC de un programa que contenía también anuncios. Tras un largo proceso de restauración sonora, que requirió de un software especial, se consiguió rescatar todo el concierto con una calidad sonora bastante aceptable. Aunque las cintas originales eran estéreo, estaban demasiado “sucias” para su procesamiento y además fueron cortadas antes de los cinco bises que Wunderlich regaló al público. Los técnicos de Deustche Grammaphon en los estudios Emil Berliner consiguieron rescatar aquel evento y que el disco se publicase en 2003.
Si aquel fue un momento especial, sí se consiguió alcanzar un grado supremo en el trabajo de Wunderlich, aquí están los resultados:
69-“Lied eines Schiffers an die Dioskuren” D360 – Franz Schubert
Hubert Giesen, piano
Edimburgo, Septiembre 1966




Ciertamente nunca sabremos el alcance de aquella preocupación, si realmente era una inquietud o más fruto de la expectación por el nuevo reto. Quizá a Wunderlich le impresionaba el futuro, le imponía la fama, los contratos, los viajes, las producciones por todo el mundo y por tanto el alejamiento de aquellos espacios privados en contacto con la gente sencilla, el campo, la familia y sus pequeñas cosas. Un asunto era la fama en Salzburgo y sus paseos por el paisaje del tirol y otro bien distinto las temporadas en Estados Unidos a tantos kilómetros de distancia.
Conocedor de sus posibilidades, aún ilimitadas, entendía que los requerimientos y los contratos para un tipo de repertorio quizá no deseado aparecerían de un momento a otro.
Por supuesto que tenía la última palabra para aceptar o rechazar nuevas ofertas; pero parecía que Wunderlich estaba enfocando su carrera hacia un terreno que conocía bien, como ocurre con muchos cantantes que no abandonan ciertos papeles que le son propicios y esperan una etapa de madurez y de especialización.
Una prueba de esto fueron sus últimas horas en Europa antes de su viaje a América.
Wunderlich quería pasar un rato en el campo para marchar de caza, una de sus aficiones más queridas, en compañía de unos amigos. Peter Karger, su íntimo amigo lo relata con profunda nostalgia:
“Quería liberarse de aquella presión y decía: –Peter, mañana organizaremos un hermoso día de caza- con su acento del Palatinado; estaba exultante.”
Fritz Wunderlich durmió aquella noche en Derdingen en casa de su amigo Heinz Blank. Llamó a su mujer poco antes de acostarse, quería levantarse muy temprano y estaba cansado.
Debió de desabrocharse los zapatos mientras hablaba por teléfono y al bajar unas escaleras de piedra tropezó y cayó para fracturarse el cráneo en un desafortunado accidente doméstico. Murió al día siguiente en el hospital después de sufrir un coma. Era el 17 de Septiembre de 1966, contaba 36 años de edad.
Sus restos fueron depositados en el cementerio de Waldfriedhof en Munich.
Con él se van muchas esperanzas, sueños y un cantante y persona excepcionales. Nos quedan sus grabaciones y el impacto que produce en nosotros, que nos transmite la sensación de estar escuchando una leyenda aún viva.
Su última grabación no podía ser más representativa. Una canción de Schubert, un canto a la música y una voz que nos deja.
70-“An die Musik” D547– Franz Schubert
Hubert Giesen, piano
Edimburgo, Septiembre 1966




Letra:
Du holde Kunst, in wieviel grauen Stunden,
Wo mich des Lebens wilder Kreis umstrickt,
Hast du mein Herz zu warmer Lieb' entzunden,
Hast mich in eine bess're Welt entrückt!

Oft hat ein Seufzer, deiner Harf' entflossen,
Ein süsser, heiliger, Akkord von dir
Den Himmel bess'rer Zeiten mir erschlossen,
Du holde Kunst, ich danke dir dafür!

Traducción:
¡Oh, arte benévolo, en cuántas horas sombrías,
cuando me atenaza el círculo feroz de la vida,
has inflamado mi corazón con un cálido amor,
me has conducido hacia un mundo mejor!

Con frecuencia se ha escapado un suspiro de tu arpa,
un dulce y sagrado acorde tuyo
me ha abierto el cielo de tiempos mejores.
¡Oh, arte benévolo, te doy las gracias por ello!


*NOTA* -Todos los documentos sonoros del texto se encuentran agrupados en un archivo, que dadas sus dimensiones, he puesto en mi incoming. La cadena de busqueda es: Wunderlich una leyenda viva


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